Images of architecture I'm attracted to but still do not know why.
My name is Alejandra, I live in Quito Ecuador, pretending to know about architecture, 26, and in love with invisible things!
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Designer Garth Britzman of Lincoln, Nebraska used recycled bottles filled with colored water to create stunning topographical shade canopy for a vehicle.
(via nekrolady)
LOS CAMINOS Y EL BARRIO
-¿Naciste aquí en Buenos Aires?
-No. Yo nací en Salta, pero de casualidad. Mis viejos eran tercera generación de franceses, suizos, belgas, italianos: un poco de todo, y algún criollo. Mi viejo estaba laburando en el Norte. Trabajaba en YPF. O sea que podría haber nacido en Comodoro Rivadavia, en Bahía Blanca, en cualquier lugar.
-¿Te moviste mucho, de chico?
-No, el que se movía era mi viejo. Iba en comisiones de tres meses. Pero sí tuve una época, entre los 8 y los 12 años, en Rosario. Viví en el barrio Echesortu. Pero en realidad soy porteño, porque nací en Salta pero antes del año de edad estaba en Buenos Aires, en Núñez. Pero ahí estuve dos años solamente. El que yo reconozco como el barrio de mi infancia, de la cuadra, los amigos, el club, es Temperley, Lomas de Zamora…
-¿Cómo fue esa infancia?
- Linda. Un hogar de clase media, pero en uno de esos barrios muy organizados, porque eran barrios peronistas. Estaba lo de la “niñez privilegiada”, y eso lo sentías, como chico. Con un perfil nada utópico, ni ideal. No: simplemente eran barrios armados, con estructura social, que te protegían.
-¿En qué sentido?
-Cómo organización social el eje era el club. Ahí se hacía todo: deporte, se bailaba, conocías a las chicas, tenías a los amigos. En Carnaval estaban los grandes bailes: iban orquestas, había clima de fiesta. Todo giraba alrededor de un club que era una ratonera: tenía una cancha de básquet, un salón donde los viejos timbeaban y una cancha de bochas. Nada más. Se llamaba Gimnasia y Esgrima de Lomas. Todavía existe. Ahora, con el paso del tiempo, me doy cuenta de que había esa cosa solidaria. Nada extraordinario, pero un tejido sólido, de ayuda mutua. Los pibes vivíamos en la calle. Jugábamos a la pelota, el barrilete, la bolita, el hoyo-pelota: todos los juegos imaginables. La calle era una especie de prolongación de la casa de uno.
-No te sentías en peligro…
-Para nada. No había peligro. Al contrario: te sentías custodiado por la mirada de los vecinos. Había además distintas barras: del colegio, del club, del barrio.
(Source: caloi.com.ar)